jueves, 30 de julio de 2015

Somos árboles

Durante siglos nos han servido de sombra, han tendido con nobleza sus frutos para alimentarnos, hemos cortado sus troncos para obtener la preciada madera con la que nos procuramos desde una simple hoja de papel hasta las viviendas que nos refugian. Pero más allá del provecho material que con alevosía obtenemos de ellos, los árboles nos ofrece a cada instante la sabiduría que nace en sus raíces, que sube por su preciada madera, serpentea en cada rama, cada brazo que proyecta al cielo, hasta llegar al verdeo de sus hojas, y perfumar el mundo de frutas y flores. Son cielo y tierra, nacen del suelo y crecen hacia el firmamento.

Personalmente, siento fascinación por los árboles desde pequeña, y estoy segura que mi madre me ha infundado tal amor y admiración hacia ellos... El arrullo de las hojas al compás del viento, las figuras que diseñan sus cortezas, tanta vida que albergan en su estructura, y la enorme importancia que tienen en nuestra vida... El pulmón de la naturaleza. Estoy convencida de que toda la sabiduría del mundo se encuentra contenida en cada obra del Universo.




"Porque después de todo he comprendido
  Por lo que el árbol tiene de florido
  Vive de lo que tiene sepultado" 





La última estrofa del poema Para recobrar, de Francisco Luis Bernárdez, me cautivó no solo por la hermosa metáfora con la que hace referencia a como "florecemos" y crecemos a través de la superación de nuestros fracasos o de aquello que nos debilitó en el pasado, sino a la maravillosa analogía que empezó a pasearse en mi cabeza: Somos árboles. Me gusta pensar que tiene sentido la comparación, y es por ello que dejándome llevar por mi lado subjetivo, me atrevo a decir que al igual que ellos, los humanos tenemos raíces, tronco, hojas y frutos:

Las raíces, son los principios, valores, creencias y normas bajo los cuales damos dirección y sentido a la vida; el tronco, nuestra personalidad, gustos, preferencias, virtudes, defectos y cualidades; las hojas, representadas por nuestras opiniones, criterios e ideas; y los frutos, que son todos aquellos proyectos, logros, acciones y aportes que ofrecemos al mundo. Más adelante detallaré el por qué existe relación en cada caso.

Espero que a través de mis líneas, pueda transmitir y compartir algo de la visión que tengo de nuestro contexto, de la importancia de recuperar la conexión con la naturaleza y con nosotros mismos... Que cada uno de nosotros es una nota importantísima en la pieza músical del verso único. Una sola composición, una sola vibración perfecta.

¡Saludos!